¿Dónde está realmente tu corazón? Jesús fue claro: “Donde está tu tesoro, ahí estará también tu corazón.” Este mensaje nos invita a examinar con honestidad en qué estamos confiando y qué lugar ocupan nuestras finanzas en nuestra relación con Dios. A través de una reflexión práctica y confrontadora, entendemos que Dios no puede ser condicionado. Él siempre da primero: amor, gracia y salvación. Cuando entregamos nuestras finanzas, no lo hacemos para comprar bendición, sino como una respuesta de amor y confianza, una evidencia de que nuestro tesoro está en Él. Retener las finanzas es, muchas veces, retener el corazón. Y Dios no busca nuestro dinero, busca nuestro corazón. En la obediencia hay bendición, no como un intercambio, sino como fruto de una vida rendida completamente a Él. Un mensaje que desafía nuestra manera de ver la generosidad, la fe y la verdadera seguridad. 🎧 Escúchalo y permite que Dios alinee tu corazón con lo eterno.